Los Simpsons son una fuente inagotable de parodias de todos los temas conocidos y por conocer, y casi siempre son parodias muy inteligentes, trabajadas y ocurrentes como es este caso, en el cual se burlan (eso si, con cierto respeto al original) del famoso y emblemático cuadro de Dalí llamado “La persistencia de la memoria” (aquél en que salen diferentes relojes blandos como derritiéndose en un tono marcademente subrealista).
En Simpsons Persistencia de la memoria son los propios rostros de la caótica familia de Springfield los que sustituyen a los relojes, pero es tal el calco, el tributo y el homenaje a la obra original que apenas desentonan en el contexto de la obra de Dalí, parece como hasta pintado por él mismo. Por supuesto, aparte de sus caras también incluye algunos de los típicos elementos como el chupete de Maggie, la cerveza Duff, las rosquillas, etc.